El copiloto agresor del vuelo FZ1073 que ataco al comandante el pasado 30 de setiembre había sido desvinculado de Omán Air por indicios de persona radicalizada. Pese al antecedente FlyDubai lo incorporo a su plantel. Además, se habría incumplido la ley israelí que obliga a presentar la lista de pasajeros y tripulante de cada vuelo.

El caso del vuelo vuelo FZ1073 en una primera instancia arroja irregularidades en la cadena de seguridad que habrían comenzado en sectores empresariales y de control estatal que no tienen que ver estrictamente con lo instalado técnicamente dentro de la aeronave en la que se produjo el suceso.
El primer interrogante surge sobre la siguiente irregularidad. Flydubai programo para ese vuelo un piloto cuya nacionalidad tiene restringido el ingreso a Israel y a territorios de incumbencia israelí.

Otra presunta irregularidad la revelo el diario israelí Haaretz, “una ley aprobada en 2023 obliga a las aerolíneas internacionales a enviar las listas de personas a bordo con anticipación a la realización del vuelo para servicios de inteligencia como el Mossad y el Shin Bet con el fin de detectar posibles amenazas”.
La agencia de noticias Associated Press revelo que el copiloto habría sido identificado como Hamam Al Hammami, de 29 años. Mientras trabajaba en prácticas para Oman Air en 2024, fue hallado en posesión de material extremista, lo que motivo una prohibición para pilotear aunque pudo continuar en la aerolínea en un puesto administrativo para luego ingresar en FlyDubai.
El 737MAX de FlyDubai —que se dirigía a Israel desde los Emiratos Árabes Unidos y fue desviado a Arabia Saudita tras emitirse la emergencia— llegó al Aeropuerto Internacional Ben Gurión, en Lod, cerca de Tel Aviv (Israel), el pasado 30 de septiembre de
Con esos antecedentes Flydubai, aerolínea con sede en los Emiratos Árabes Unidos, donde radica la causa judicial, dado según la matricula el avión el suceso ocurrió en territorio Emirati contrató al copiloto en cuestión, de acuerdo a lo revelado por una persona que está al tanto del caso y que pidió no ser identificada a la agencia Associated Press por tratarse de una investigación en curso.
Ahora, las autoridades analizan este nuevo episodio, que afecta al sector turístico de la región, y que abrió interrogantes sobre la seguridad aérea, pero en las áreas de control, antes del ingreso a una aeronave, y elevó la tensión en Medio Oriente en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
En otro orden Abu Dhabi canceló todos los servicios aéreos hacia Israel, una medida que afectó a cientos de pasajeros que viajan cada día entre ambos países lo que motivo que los gobiernos de Israel y de Emiratos acordaran vuelos de repatriación desde el viernes para trasladar a pasajeros que quedaron varados tras la suspensión de las conexiones comerciales.
La Fiscalía General de Emiratos Árabes Unidos confirmó el sábado que el copiloto del vuelo FZ1073 de Flydubai inició la ejecución del presunto atentado al atacar al comandante de la aeronave con un “hacha de emergencia” e intentar tomar el control del avión.
El capitán del vuelo de FlyDubai, Smit Machchhar, resultó herido durante el ataque dentro de la cabina del Boeing 737 que aterrizó el miércoles en Tabuk, Arabia Saudita, con 174 pasajeros y ocho tripulantes a bordo, la mayoría de ellos israelíes.
El piloto indio de Flydubai relató cómo sobrevivió al ataque en la cabina: “No podía dejar que todos los demás murieran”
Machchhar y el copiloto fueron trasladados el jueves desde Arabia Saudita hacia los Emiratos Árabes Unidos, según informó el reino. El capitán permanece internado en un hospital de Abu Dabi. El viernes, Machchhar habló por videollamada con el primer ministro de India, Narendra Modi, y relató el episodio desde la cama del hospital, con la cabeza vendada.
Los primeros signos de la emergencia aparecieron más de dos horas después del despegue, cuando el avión descendió de forma repentina hasta los 16.600 pies, según las plataformas de seguimiento de datos. Pasajeros ubicados cerca de la parte delantera escucharon ruidos de una pelea dentro de la cabina poco antes de esa caída, relató Daniel Schlichter, quien viajaba en la segunda fila. Luego, la aeronave subió hasta los 21.725 pies y descendió otra vez hasta los 15.000 pies, nivel que mantuvo durante más de una hora hasta el aterrizaje en Tabuk.
“Podía ver toda la sangre en el suelo y no podía creer que siguiera vivo, porque tenía muchísimas heridas”, recordó Schlichter sobre el capitán.
Fuente Associated Press










