La entidad sindical conducida por Pablo Biró cruzó al Presidente de Aerolíneas Argentinas, Fabian Lombardo. Durante el foro de ALTA celebrado en México Lombardo en distintos medios de prensa declaro que la compañía vuela y factura mas con 2.200 empleados menos.

Se trataba de esperar algunas horas para que el cruce se consumara. Mediante un comunicado oficial, la Asociación Pilotos de Líneas Aéreas conducida por Pablo Biro cruzo al Presidente de la línea aérea de Bandera que tras ser designado como Vicepresidente del comité ejecutivo de ALTA -Asociación Latinoamericana y del Caribe de Líneas Aéreas- en distintos medios de prensa señalo que durante la actual gestión que encabeza, la compañía vuela y factura mas con 2.200 empleados menos.
Entonces APLApilotos tituló “AEROLÍNEAS ARGENTINAS Y EL MARKETING DE LA MENTIRA” concepto desde el cual enumeraron una serie de inconvenientes e inconsistencias que la línea aérea, según informan, viene protagonizando en el periodo relevado. Bajos niveles de puntualidad que deterioran el servicio, nueve fallas de motores en el ultimo año y medio, y la sostenida modificación de horarios y actividad de vuelo a los tripulantes profundizando el cansancio del personal.
Compartimos el comunicado de APLA
Fabián Lombardo celebra que Aerolíneas Argentinas vuele y facture más con 2.200 trabajadores menos y presenta como un logro las ganancias que anuncia la conducción. Pero una afirmación contable por sí sola no alcanza para describir el estado de una compañía ni para acreditar el éxito de una gestión.
Es indispensable conocer con claridad cómo se construyeron esos resultados y si pueden sostenerse en el tiempo. La realidad también se mide en la operación diaria. En el período relevado, apenas seis de cada diez vuelos llegaron en horario. Detrás de ese dato están las demoras que padecen los pasajeros y una operación cuya calidad se deteriora.
Si Lombardo pretende hablar de récords, puede referirse a las 9 fallas de motor en un año y medio, puede mencionar también los Registros Técnicos de Vuelo de las aeronaves llenos de ítems MEL (sistemas o elementos inoperativos en un avión), o la permanente modificación de horarios y actividad de vuelo a los tripulantes que profundiza el cansancio e impacta en nuestra organización cotidiana, o el abandono del CEFEPRA, clave para la formación y el entrenamiento. Esos sí son récords absolutos.
Presentar la reducción de personal como sinónimo de eficiencia es confundir el achicamiento con la mejora. Una aerolínea no es más eficiente porque tenga menos trabajadores: lo es cuando puede sostener una operación confiable, cumplir con sus pasajeros, responder ante las contingencias y contar con la infraestructura y la capacitación necesarias. Los diferimientos de pagos tienen consecuencias elocuentes.
Aerolíneas Argentinas no se resume en una cifra de facturación ni en un resultado anunciado. Se mide también en su capacidad para volar bien, a tiempo y con los recursos necesarios. Desde APLA exigimos transparencia sobre los números que la conducción exhibe y respuestas frente a un deterioro operativo que ningún balance puede disimular.










