La crisis que atraviesa el SSEI -Servicio Salvamento y Extinción de Incendio- de ANAC sumo una grave deficiencia. Una de las dos autobombas esta fuera de servicio desde la semana pasada con una cubierta out. En San Fernando el SSEI “funciona” en un mix de ANA y Policía Federal.

Durante el 18 de diciembre de 2024 al producirse la tragedia del Challenger 300 LV-GOK en el aeropuerto internacional de San Fernando las primeras investigaciones de la JST -Junta Seguridad en el Transporte- revelaron que los sistemas de carga de agua para las autobombas carecían de la presión suficiente.

Un año y ocho meses después el sistema de extinción y salvamento de extinción de incendio en SanFer esta al 50% de su capacidad operativa dado que desde hace más de una semana una de las dos autobombas esta fuera de servicio por tener una cubierta pinchada.

Así de simple y así de grave. Ante una eventualidad, un imprevisto o una falla lógica que cualquier sistema de transporte puede tener -hay estudios estadísticos sobre el tema- la capacidad de respuesta del SSEI en San Fernando esta reducida a la mitad. Con lo cual si partimos de una hipótesis en la cual el escenario planteado contempla un suceso -accidente- que incluya un incendio extinguible, al día de hoy esa probabilidad exitosa esta reducida en un 50% o tiene otro 50% de fracaso garantizado, como más guste porque una de las dos autobombas con un neumático pinchado no se puede desplazar.

Estos vehículos especiales cargan 8.825 litros de agua, 900 litros de espuma, 180kg de polvo químico; cuentan con tres ejes y seis ruedas que deben estar en optimas condiciones para evitar que tremendas maquinas pasen a ser parte del decorado del principal aeropuerto internacional de aviación ejecutiva del país que durante el mes de julio 2026 tuvo 2532 movimientos.

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