0010695702Doscientos pasajeros de un avión de la compañía Ethiopian Airlines vivieron un vuelo insólito, en el que el copiloto secuestró la nave, activó la alarma del avión para esta situación y realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional de Ginebra, en Suiza.
Era el copiloto, en cuanto se detuvo la aeronave bajó corriendo para entregarse y pidió asilo a las autoridades suizas al alegar que  su vida corría peligro, ya que abría recibido amenazas de muerte. Aprovechó la oportunidad, cuando el pilóto se levantó para ir al baño, para tomar dominio del vuelo que cubría la ruta Addis Abeba – Roma.

El vuelo ET702 aterrizó en Ginebra a las 6.02 hora local y el copiloto se entregó diez minutos después, explicó el portavoz de la Policía de Ginebra, Enric Grandjean. Según aclaró, el copiloto contactó minutos antes de las 4.00 hora local con el control del aeropuerto de Ginebra para comunicar un problema técnico para poder aterrizar y a las 4.30 activó el alerta de secuestro.

El fiscal de Ginebra, Olivier Jornot explicó que el asaltante se enfrenta a una pena de hasta 20 años y descartó que sea transferido a Etiopía para el juicio, que se celebrará en Ginebra. “La ley penal de Suiza no incluye el delito de piratería del aire, pero sí de secuestro, castigado con penas que pueden llegar hasta los 20 años”, afirmó a la prensa. Según estimó, hay muy pocas posibilidades de que el asaltante obtenga el asilo político que ha solicitado porque “ha cometido un crimen para ello”. No obstante, observó que el asaltante, de momento, “responde más al perfil de una persona desesperada que al de un criminal”.