Se caracteriza por sus playas vírgenes de arena blanca y sus aguas cristalinas. Pertenece al departamento colombiano de San Andrés y Santa Catalina.
Algunos excursionistas que pasan por Colombia se llevan un gran valor agregado y una experiencia única, visitando la Isla de Providencia. Digo “algunos” porque Providencia no es uno de los destinos colombianos más conocidos y no hace mucho tiempo desde que se empezó a explotar turísticamente. Con una población de tan solo 5000 habitantes, y algunos pequeños hoteles; Providencia es una réplica de cómo eran las Islas del Caribe antes de que se vuelvan íconos reconocidos y demandados por turistas de todo el mundo.
Con sus 17 km (7km de largo y 4 km de ancho), se localiza a 90 km al norte de la Isla de San Andrés y 220 km de Nicaragua. Durante muchos años se caracterizó por la inmensa tranquilidad y su intacta naturaleza, aunque ya está en vista de los turistas y del ecoturismo. En el año 2000 fue declarada Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO.
Todavía la llegada de extranjeros a esta pequeña isla del Caribe sigue siendo escasa y, generalmente los que lo hacen, realizan una excursión de dos días partiendo desde la Isla de San Andrés.
Su encanto se origina en sus formaciones de corales, su suelo rocoso de origen volcánico, sus praderas de pastos marinos y su extensión de bosque seco tropical. Como es de esperar sus principales actividades son el buceo y el esnórquel, atravesando una de las barreras coralinas más largas de todo el mundo (255 kilómetros cuadrados).
¿Cómo llegar? Para llegar a la Isla de Providencia siempre hay que tener como punto de partida la Isla de San Andrés, en un vuelo en avioneta de aproximadamente 20 minutos con una vista espectacular de ambas islas.
También embarcándose en un catamarán, navegando durante dos horas y media disfrutando del recorrido al aire libre.
Ya hemos mencionado la Isla de Santa Catalina, quien pertenece al departamento de la Isla de San Andrés, Providencia y Santa Catalina Islas), donde se ubica el famoso Puente de los Enamorados. Este puente flotante une a las Islas de Providencia con Santa Catalina, aportando al paisaje un colorido y pintoresco recorrido entre islas y ayudando a los habitantes de ésta última a cruzar el mar.