Va transcurriendo el tiempo y algunas recomendaciones emitidas por la OACI en su última auditoria no están siendo implementadas por la autoridad aeronáutica del país ANAC -Administración Nacional de Aviación Civil- Un informe realizado por ATE-ANAC revela de que se trata.

Dar una orden no es gestionar y dejar lo que se puede resolver hoy para después tampoco. Cito esto porque resulta fundamental para comprender que en este tiempo está en juego la implementación de dos paradigmas absolutamente distintos. Uno es el de gestionar los factores humanos para llegar a una buena toma de decisiones y el otro es arribar a resultados negativos por dar una orden desde un cargo político. Se trata de cosas totalmente distintas.

Dado que se carece hasta la fecha de alguna comunicación oficial nacional con algún detalle técnico respecto de estos temas tan sensibles, desde esta redacción recurrimos a un trabajo muy profesional realizado por ATE-ANAC, en el que se detallan las recomendaciones al sistema argentino ANAC realizadas por la OACI tras las gestiones de Paola Tamburelli y Julia Cordero al frente de la autoridad aeronáutica.

La gama de grises existente en cualquier proceso de la vida y en la aviación es muy amplia y variada, pero enfocando puntualmente el presente de la ANAC, el trabajo de ATE pone sobre la mesa de discusión elementos técnicos recomendados por la OACI que vienen siendo postergados o desoídos por la actual administración de la autoridad aeronáutica.

Durante el 14 abril de 1912 el Titanic recibió desde otros buques que navegaban en la zona 7 avisos sobre la peligrosa presencia de iceberg. Es más, el barco CALIFORNIAN había detenido su marcha por ese motivo y alerto por radio al gigante de los mares que desestimo el aviso.

Fuente: Captura informe History Channel. Calinfornian detenido, Titanic a toda máquina

Sin embargo, la tripulación del transatlántico más grande del mundo “el INUNDIBLE” y hasta el dueño de la empresa que lo fabrico que se encontraba a bordo, no solo que desoyeron los avisos, las alertas, sino que mantuvieron la velocidad de navegación a toda maquina porque debían batir el récord en cruzar el Atlántico norte desde Londres a Nueva York.

El final de la historia es conocido. No hubo gestión de factores humanos, hubo ordenes de poderosos con ejecución de las mismas por parte de algunos débiles y fue ese el combo que provoco la tragedia.

Compartimos el informe de ATE-ANAC para quienes quieran conocer cuales son las alertas encendidas indicadas por OACI y que podrán ser silenciadas desde ANAC si se toman las decisiones en el sentido señalado por la Organización Internacional de Aviación Civil.

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