Tras el incidente del vuelo FO 5433 de Flybondi, la JIAAC inicio la investigación del suceso para saber que sucedió y aportar las recomendaciones correspondientes al sistema tras. Los pasajeros durmieron tirados en el aeropuerto. En ellos un bebe y dos niños de dos y cinco años.

En un comunicado oficial la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil, informó que, tras el incidente de avión matrícula LV-HQY en Aeropuerto de Iguazú Investigadores de JIAAC sede Buenos Aires se trasladaron al Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú (IGR) de la provincia de Misiones, tras recibir de parte de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) la notificación de un suceso en que se vio involucrada una aeronave Boeing 737–800 matrícula LV-HQY en dicha estación aérea, aproximadamente las 00.30 hs del día de la fecha (03:30 hs UTC).

El vuelo FO-5433 del operador aéreo Flybondi tenía itinerario previsto desde esa ciudad al aeropuerto de Córdoba, con una tripulación compuesta por dos pilotos (Comandante y Copiloto) y 4 TCPs (tripulantes de cabina de pasajeros) y 65 pasajeros.

Detalle del importante daño

De acuerdo a la notificación inicial, la aeronave en cabecera una vez que inicia la carrera de despegue con baja velocidad, experimentó un impacto del fuselaje trasero con la pista (Tail strike). Ante esta situación la tripulación decidió interrumpir el despegue (“Rejected take off”) cumpliendo con el procedimiento establecido para garantizar la seguridad de la operación, sin sufrir mayores inconvenientes.

Desde Aviación en Argentina nos comunicamos con una pasajera integrante de la delegación del equipo de hándbol del club ferrocarril Mitre de San Martin, pcia de Buenos Aires quien relato lo vivido.

“El vuelo ya venía demorado, debíamos partir a las 23hs y el avión estuvo listo para despegar unos 45 minutos después, momento en que se inició el despegue. A los pocos segundos mientras carreteaba el avión levanto la trompa y al instante se escuchó un fuerte ruido”.
“A eso le siguió un fuerte golpe como si hubiéremos pasado una loma de burro. Nos asustamos, nos miramos sin entender que pasaba, al tiempo que el avión bajo la trompa y disminuyo la velocidad hasta volver a la posición de partida y detener su marcha. Yo estaba sentada en la parte posterior del avión y me llamo la atención que la parte delantera del avión tenia los asientos vacíos y todo estábamos ubicados hacia atrás”

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“Luego la tripulación de cabina nos indicó que nos sentáramos adelante pero al pararnos vimos por las ventanillas que estaban descargando las valijas, lo que provoco que aumentara la confusión. Bajamos del avión y hasta las 02.00 de la madrugada nadie nos dio precisiones, allí una persona nos informó que el avión no podía continuar volando por la gravedad de lo sucedido y que de haber despegado la cosa podría haber sido mucho más grave”

“Yo me quede dormida y supe que a eso de las 4.00 de la mañana sirvieron una cena. Ya en la mañana nos ofrecieron un desayuno pero querían que pagáramos la medialuna, nos negamos y la pagaron ellos. Lo peor lo vivió una compañera del grupo, quien sufrió un ataque de pánico por lo que decidió no volar con Flybondi y quedo en Iguazú acompañada por un profesor”.

En función de las tareas propias de la investigación, la JIAAC fue notificada por ANAC a las 07:50 hs del día de la fecha, 15 de julio, dando curso inmediatamente a las acciones iniciales. Además, se notificó a la Gerencia de Seguridad Operacional (GSO) y Gerencia de Operaciones de la empresa para el resguardo de los registradores de vuelo (CVR y FDR), junto a toda documentación relacionada con el vuelo y que la JIAAC considere necesaria.

La clasificación del suceso dependerá de la evaluación de los daños materiales en la aeronave. Todas las investigaciones que realiza la JIAAC se enmarcan en protocolos internacionales normados en el Anexo 13 – “Investigación de accidentes” del Convenio sobre Aviación Civil Internacional de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

La información relacionada con este suceso, junto con las conclusiones y la correspondiente emisión de Recomendaciones de Seguridad Operacional, será dada a conocer a través del respectivo Informe de Seguridad que difundirá la JIAAC una vez concluida la investigación.
Esta tiene como único objetivo contribuir a la seguridad operacional y prevenir futuros sucesos a través de mejoras instrumentadas en coordinación con todas las partes del sistema aeronáutico.

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