Boeing patentó una tecnología que simula ciberataques en aviones, lo que permitirá entrenar a los pilotos en casos de emergencia, convirtiéndose así “en pionera en el mundo” en confirmar que los vuelos “no tienen protocolos de ciberseguridad”, dijo un especialista de la empresa aeronáutica.

“Los vuelos, sin importar la aerolínea o marca del avión, no tienen o no hacen públicos sus protocolos de ciberseguridad, por eso es tan importante la iniciativa de Boeing”,señaló Cristian Borghello, especialista en seguridad informática. Una aeronave “se puede controlar de forma remota de varias maneras. Un avión es una gran computadora, o una serie de computadoras. Una para controlar motores, otra rutas, otra aire acondicionado, por ejemplo”, agregó.

Los inventores del desarrollo son tres empleados de la compañía: Daniel Nguyen, un experto en seguridad informática; Jason Shelton, un desarrollador de productos de ciberseguridad, y el ingeniero de aviónica, Timothy Mitchell. 

En el texto difundido por la firma se lee que la tecnología patentada consta de “un sistema para evaluar un ciberataque en una aeronave que puede incluir una pantalla asociada con la aeronave, un sistema sensor configurado para generar datos de sensor para un piloto”.

Según Boeing, los sistemas complejos de sus aviones más modernos, incluidos los sensores de vuelo, los procesadores y los controles de aeronaves “ahora comparten una gran cantidad de información entre ellos en redes digitales a bordo de sus aviones de alta tecnología, que podrían ser hackeados por delincuentes en la red”.

“Debido a la cantidad de información digital requerida para operar y mantener un avión cada vez mayor, también está aumentando la importancia de proteger los sistemas de los aviones contra ataques cibernéticos”, dijo Boeing en la presentación de su patente. Señaló ademas que “por la estructura de ciertas redes de aviones, los ataques cibernéticos en los sistemas de la aeronave pueden ser un problema”. 

También consideró que “como el piloto es una parte tan integral de la operación y el control de la aeronave, su reacción a un ataque cibernético es importante”, agregó el fabricante de aviones, helicópteros, misiles y satélites.


Borghello recordó que “en los últimos años hubo hackeos no dañinos a aviones, es decir, personas que demostraron la falta de seguridad de los vuelos, sin causar daños, sólo a modo de prueba”.Uno de los casos mas resonantes lo protagonizó el español Rubén Santamarta, consultor de la empresa de ciberseguridad IOActive, que en el Media Camp de España de 2016 contó y mostró videos de las vulnerabilidades que descubrió en un vuelo que cubría la ruta Dubái-Madrid.Él explicó cómo pudo modificar los sistemas de entretenimiento del avión, alterar las luces y el sonido y hasta podría haber robado los datos de las tarjetas de crédito de los pasajeros.

Otro de los hackeos famosos no dañinos a aviones lo realizó el experto en seguridad Chris Roberts, que en abril de 2015 fue detenido por el FBI, luego de realizar un vuelo de United Airlines a Syracuse, Nueva York.Roberts tuiteo los hackeos de comando de vuelo que realizó durante ese viaje y afirmó que había hecho lo mismo “15 a 20 veces desde 2011 hasta 2014”, y aseguró que su único interés fue “mejorar la seguridad en los aviones”.

El desarrollo patentado por Boeing “permitirá recopilar datos de ciberataques gracias a simulaciones, lo que es un buen primer paso en la industria de la aviación”, destacó Borghello.

 

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