Sucede de manera sistemática en toda desregulación indiscriminada. Cuando se inicia ese proceso se produce un bum, una especie de éxito que dura poco. Un año o dos, en aviación comercial no es nada, es un abrir y cerrar de ojos, entonces ahora que Dietrich, Lopetegui, Insausti y el olvidado Irigoin miran para otro lado, los problemas, los conflictos que desde octubre de 2018 se iniciaron con la devolución de los Boeing 737/800 de Andes, con el cese de operaciones de Lasa en noviembre del mismo año, con el proceso preventivo de crisis en Avianca Arg, durante febrero de este año, fenómeno que se profundizo cuando dejo de volar y con la cuasi quiebra de Andes, ahora esos problemas se expresan en el segmento lowcost.

Fue durante la noche del miércoles que me llego información a modo de rumor o de info no confirmada que JetSmart estaría negociando la compra de Norwegian Air Argentina. No me sorprendió un rumor más en épocas de cambio de Gobierno es más que normal. Entonces me fui a dormir.

El jueves al despertar me llegan confirmados 6 despidos en Swissport –empresa que presta servicios de check in y administrativos en forma tercerizada-, en el aeropuerto de Iguazú y Córdoba. Mientras leía la información sobre esto, ingresaban mensajes de todos los colores consultándome sobre la posible compraventa de JetSmart/Norwegian.

Seguí por el camino de los despedidos y las razones que motivaron la perdida de esos puestos de trabajo que en ambos aeropuertos se debieron a la reducción de frecuencias por parte de Andes y Norwegian.

La ecuación no falla. Menos vuelos, menos frecuencias, menos trabajo, menos trabajadores, menos pasajeros. Dato para no perder de vista, de los 35 aeropuertos que están bajo la concesión de Aeropuertos Argentina 2000 en 25 disminuyó la cantidad de pasajeros comparando octubre 2018 contra octubre 2019.

Dato para no olvidar y tener presente. Desde que comenzó la denominada Revolución de los aviones ninguna empresa argentina gana dinero. Ni las nuevas ni las tradicionales.

A esta altura de la nota vos me dirías…che te olvidaste de la compra venta JetSmart/Norwegian!! No me olvide ahí va!

Este año que se va quedara marcado en la industria como el año de las fusiones. A saber, Delta-Latam, United-Avianca y Air Europa-Iberia. Si bien debe tenerse presente que de manera oficial ni JetSmart ni Norwegian comunicaron nada al respecto, cabe la pasibilidad de que frente a un escenario en el cual ninguna de las dos low cost ganan dinero se abren nuevas instancias donde se evalúa como seguir o levantar todo.

Compraventa, fusión. Todo es posible. El juego de mantener marcas distintas en un mismo holding, para el interior de la industria elimina competencia, pero para afuera muestra lo opuesto generando la creencia masiva de que la competencia es sana y existe.

En caso de dejar de volar en el país cualquier operador intentara perder lo menos posible o llevarse algo de lo invertido y en ese juego más que el interés por la compañía -por Norwegian-, a JetSmart le interesan los Slots que la filial Argentina del holding noruego tiene en el Aeroparque Jorge Newbery y podría venderle a la empresa perteneciente al Holding Indigo.

Salir de Palomar u operar en las dos terminales aéreas es una jugada estratégica buena, interesante para el que tiene la decisión de seguir poniendo dinero mientras sigue perdiendo pero con la esperanza de que algún día ganara algo quedándose con una cuota importante del mercado doméstico.

Si hay algo que sobran son las hipótesis sobre el futuro de Norwegian Air Argentina en el país. Oficialmente no hay nada pero seguramente deberá estar en el radar de la segunda low cost en operar en Argentina y en el de todas las empresas lo que decidirá el Gobierno de Alberto Fernández en términos de política tarifaria y regulatoria para el sector.

El único empresario que advirtió sobre el daño que causaría el dumping, la guerra de tarifas y la competencia predatoria, fue German Efromovich, ex número uno de Avianca, hoy bastante devaluado por varios temas que no vienen al caso. Lo hizo en el Aviation Day 2016 realizado en Argentina frente a todas las autoridades de IATA que hoy miran para el mismo lugar que Dietrich, Lopetegui, Insausti y el olvidado Irigoin.

Mientras… los seis despedidos de Swissport engrosan la lista de aeronáuticos sin trabajo o que trabajan pero no cobran, o que no pueden trabajar y no fueron despedidos, gracias a la endiosada apertura indiscriminada.   

Por Diego Dominelli

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *