Aerolíneas Argentinas puso en marcha nuevas obras en sus hangares de Ezeiza y Aeroparque por $ 30 millones de dólares. El plan de inversiones en infraestructura incluye la instalación de sistemas anti incendio y obras de ampliación y modernización. Los fondos serán provistos por el Estado Nacional. Se evalúa llevar a cabo una operación denominada Sale and Lease Back con dos Boeing 737/700

Las nuevas inversiones se suman a lo ya invertido en infraestructura por -$32 millones de dolares- obras que ya se encontraban en marcha. Con esta apuesta la compañía aérea busca ampliar sus inversiones en seguridad y mantenimiento.

Los fondos necesarios para llevar adelante este ambicioso plan de inversiones surgen de los aportes del Estado nacional, como así también de la venta de activos no operativos de la compañía.

Un total de US$ 15 millones serán destinados a la instalación de sistemas anti incendio en los hangares de Ezeiza. Y una cifra similar será dedicada a la puesta a punto de los hangares de ese mismo aeropuerto y del Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires.

Estas obras se sumarán a las que ya están en marcha para la modernización y ampliación de la infraestructura existente en diversos aeropuertos del país: Bariloche, Córdoba, Chapelco, Iguazú, Mendoza, Tucumán, Comodoro Rivadavia, Resistencia y La Rioja, entre otros.

El plan incluye la adquisición de equipamiento para tareas de rampa, como así también una fuerte inversión en sistemas. Esas inversiones, que fueran aprobadas como parte del presupuesto 2018, suman US$ 32 millones.

La compañía ya había realizado inversiones importantes en la infraestructura de hangares. Este año se inauguró el Hangar 5, el mayor de la empresa, en Ezeiza, donde se realiza el mantenimiento de los aviones mayores de la flota. Y también se invirtieron US$ 2,4 millones para la instalación de fibra óptica y redes Wi Fi en esos mismos espacios de trabajo.

Como fuente de financiamiento adicional, se evalúa llevar a cabo una operación denominada Sale and Lease Back con los dos aviones propios que integran la flota B737 – 700. En la práctica, esta modalidad implica su venta e inmediato alquiler, por lo cual seguirán estando operativos hasta que sean desprogramados de manera definitiva, lo cual está previsto para los meses de mayo y junio de 2021.

Una vez cumplido ese plazo, estas aeronaves serán reemplazadas por B737 – MAX8. Se estima que la venta de estas dos aeronaves podría reportar ingresos adicionales por alrededor de U$S 32 millones.

Por último, se llevará a cabo la venta de 50.000 ítems de repuestos desprogramados por un valor cercano a los U$S3 millones. Estas determinaciones forman parte de un programa iniciado hace dos años y medio por la nueva gestión de la compañía, a través del cual se han reducido costos por medio de la renegociación de contratos, un sistema de compras más transparente, y la optimización de los recursos disponibles.

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