Lo que se esperaba que fuera un día de alegría con la inauguración del aeropuerto de El Palomar, el primero bajo costo del país, con la llegada del primer vuelo de la low cost Flybondi, se convirtió en una mañana de…tormentosa incertidumbre, largas esperas para los pasajeros y muchas marchas y contramarchas con información oficial poco clara durante la mañana de ayer viernes.

La prensa había sido citada a las 7.00hs para recibir el vuelo FB5001 proveniente de Córdoba que daría por inaugurado el aeropuerto de la polémica. Sin embargo, las fuertes lluvias en la ciudad de origen hicieron que la salida se retrase dos horas y al llegar a Buenos Aires el clima tampoco dio tregua con sus tormentas eléctricas, obligando a un cambio de planes porque, a pesar de la expectativa que había en El Palomar, el primer vuelo de Flybondi debió aterrizar en Ezeiza, frustrando la esperada inauguración. Por ese motivo, además, los pasajeros fueron llevados hasta el centro de la capital en micros a cargo de FB.

“En la zona de El Palomar se registraba una intensa actividad eléctrica, con lluvias fuertes y un techo de nubes muy bajo, que imposibilitaban cualquier operación aérea” explicó Julian Cook, CEO de la empresa en una conferencia de prensa que también se fue postergando durante toda la mañana y de la que, además, participó Agustín Rodríguez Grellet -presidente de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA)- quien sostuvo que “debe haber un mínimo de 2700 metros de visibilidad y como había 1800, el piloto decidió ir a Ezeiza ya que el aeropuerto tiene un instrumental que puede operar en condiciones mínimas”.

El Ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, a pesar de que estaba en el lugar desde temprano y había sido anunciado que sería el primero en hablar con los periodistas, recién se acercó pasadas las 13 hs. para contarles a los pocos que todavía quedaban en el predio que “las adaptaciones que hemos hecho, con una inversión de 100 millones de pesos, en este aeropuerto de 110 años para que funcione con concepto low cost incluyeron un mejoramiento integral de la pista de aterrizaje, de la plataforma y del balizamiento”.

Esta afirmación se contradice con la palabra de técnicos especialistas en el tema que aseguran que, en realidad, la pista de El Palomar no está habilitada con el ranurado correspondiente que evita que el avión se deslice durante el aterrizaje en días de lluvia provocando pérdida de tracción y de control de la aeronave. Esto explicaría el motivo por el cual en el día de la inauguración el avión de Fly Bondi debió ser desviado a Ezeiza. Aunque Cook aseguró que “lo que pasó hoy son cosas que pasan en cualquier aerolínea del mundo, cualquier día. Lo que demuestra es que nosotros vamos a poner la seguridad antes de nada”.

Segunda oportunidad

Mientras en la vereda de enfrente a la base militar donde ya funciona el aeropuerto un grupo reducido de vecinos protestaba contra su funcionamiento con pancartas que lo tildan de “trucho” y “tragedia anunciada” por el peligro que puede ocasionar el aumento de tránsito en una zona donde hay tres colegios, en el interior del aeropuerto el Ministro de Transporte, el CEO de Flybondi y autoridades de EANA debatían si estaban las condiciones dadas para que el vuelo Buenos Aires – Córdoba pudiera salir desde El Palomar y así hacer realidad la inauguración.

Los pasajeros estaban esperando su momento desde las 7 de la mañana, pero recién pudieron subir al avión a las 12.50 del mediodía cuando el clima ya había mejorado. Durante las horas de espera, la empresa les ofreció comida y bebida sin cargo. De esta forma, el vuelo FB5002 fue el primero en partir desde el aeropuerto low cost, aunque cinco horas después de lo previsto. Ese mismo avión, minutos antes había sido también el primero en llegar pero no como se esperaba lleno de pasajeros, ya que habían sido dejados en Ezeiza, sino vacío. Una autobomba lo recibió con el clásico chorro de agua para generar el Arco de Honor que anuncia y celebra este acontecimiento histórico. Cabe recordar que si bien la ANAC ya autorizó la operatividad de un segundo avión, al momento Flybondi opera todos sus vuelos (Buenos Aires, Córdoba, Iguazú, Bariloche) con una sola aeronave, un Boeing 737-800.

 

Con el pie izquierdo

Tanto el aeropuerto como la aerolínea low cost, tuvieron varios contratiempos hasta lograr estar operativos este viernes 9 de febrero. Las obras en las zonas de hangares de El Palomar habían sido suspendidas en el mes de enero por una orden de la jueza Federal Martina Forns, del Juzgado Federal en lo Civil y Comercial y Contencioso Administrativo de San Martín, quien además había solicitado que la empresa Flybondi, el Ministerio de Transporte y ANAC no comiencen las actividades aerocomerciales en el Aeropuerto hasta tanto el ORSNA autorice la Evaluación de Impacto Ambiental que debe presentar Aeropuertos Argentina 2000. Esto se revirtió con un comunicado posterior donde la jueza habilitó las operaciones con un máximo de tres aterrizajes y tres despegues diarios, y la obligación de realizar una audiencia pública en los próximos 60 días.

Por su parte, Flybondi había sido noticia en las últimas semanas cuando su vuelo FO 5445 que partió desde Bariloche hacia Mendoza y Córdoba lo hizo sin las valijas de los pasajeros que llegaron a destino en camioneta. Como explicó Pablo Biro, Secretario General de APLA -Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas- a Aviación en Argentina el 3 de febrero, esto sucedió porque “el avión no tiene la certificación RVSM, que requiere una mayor precisión en el instrumental de la aeronave, con más controles; por lo que tiene que volar debajo de niveles óptimos de altitud por lo que consume más combustible y al comercializar a full el avión tiene que dejar valijas abajo”.

En el día inaugural de su primer vuelo desde El Palomar, la aerolínea debió cancelar sus otros dos vuelos previstos en el día desde Córdoba hasta Iguazú (a las 15.10) y el de regreso fijado para las 17.30; mientras que el que une la ruta Córdoba – Bariloche salió con demoras. Esta decisión, informaron, fue consecuencia del retraso causado por las tormentas. “El 100% de los vuelos de Córdoba sufrieron demoras por mala meteorología, incluido el vuelo de FlyBondi que volaba al Palomar”, aclaró el CEO Julián Cook pero nada supo decir de las cancelaciones que realizó su propia empresa.

Pese a todos los contratiempos y males pronósticos, Nelson, como así se llama el avión de Flybondi en honor al perro mascota de Julián Cook, ya vuela por los aires argentinos y el sistema aeronáutico ya cuenta con un nuevo aeropuerto operativo, el primero de bajo costo.

* Por Paola Papaleo  

Comentarios

  1. Felicitaciones por el esfuerzo, por querer emprender vuelo en el pais de las tormentas, de los opinologos de la nada, de los enemigos de todo y de los que apuestan siempre al fracaso. Necesitamos que les vaya bien para matar de a poco tantos demonios y fantasmas que hace 60 años no nos permiten volar!.

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